La asociación uruguaya Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos reivindicó su lucha en busca de los restos de sus seres queridos por el accionar represivo de la dictadura (1973-1985), reportaron hoy medios de comunicación.

El grupo destacó que es una obligación del Estado reparar en forma integral a las víctimas de ese accionar ilícito, informó la versión digital del diario La República.
Durante un acto efectuado en la capitalina Plaza Libertad o Cagancha, Oscar Urtazún leyó una proclama que contenía un recuento de todos los hechos detrás del golpe de Estado en Uruguay y el plan represivo impulsado por el régimen de facto.
También incluyó un análisis de la actual coyuntura en materia de búsqueda de la verdad sobre los hechos del pasado, y en tal sentido Urtazún expresó: "Estamos construyendo memoria", abundó la fuente.
La comunicación afirmó que "no se puede construir el futuro si se olvida el pasado" y criticó a quienes desde la izquierda dejaron de luchar por la "memoria", agregó la web.
Urtazún descartó aceptar conciliar con las Fuerzas Armadas y sus cómplices "que mantienen secuestrados" a sus familiares, y señaló el Estado está "obligado a reparar la dignidad de las víctimas", reseñó La República.
Un total de 24 de los 167 uruguayos considerados detenidos desaparecidos por la actuación de los servicios represivos de las dictaduras del Cono Sur, fueron hallados desde el retorno de la democracia, añadió la publicación.
De ese grupo 17 aparecieron en Argentina, cinco en Uruguay y uno respectivo en Bolivia y Chile.
Los primeros restos identificados en este país fueron los del joven militante del MLN-Tupamaros, Roberto Gomensoro Josman, en 2002.
Posteriormente excavaciones efectuadas permitieron recuperar los despojos de Ubagesner Chaves Sosa y Fernando Miranda (2005) militantes comunistas: del maestro Julio Castro, integrante del Frente Amplio (2011) y del sindicalista Ricardo Blanco Valiente (2012).
Fuente: Prensa Latina